domingo, 4 de junio de 2017

¿Qué me has hecho, Burton?


Soy un monstruo.

Tengo la cara larga y afilada,
unos ojos tristes y expresivos,
una piel blanquecina e irregular,
el pelo largo y ceniza,
unos brazos y manos finas, largas,
como mis piernas,
que hacen de mi cuerpo algo luengo, tedioso de recorrer.
Unos labios tan pálidos que no resaltan,
junto a unos colmillos de tiburón.

Soy un monstruo.

Aprendo realmente rápido,
mi curiosidad seguro que es la que nunca pillo al
gato por estar preguntando sobre otras cosas,
si no te he visto antes que tú a mí, es porque no llevaba gafas;
y si me das una escalera, puedo llegar al sol.
Siempre recuerdo recuerdos, oídos de otros,
murmullos que noto en la piel.
Menos de lo que me gustaría pero más de lo que se espera,
de mí salen palabras que se hunden,
que tocan una parte que ni siquiera yo conozco,
y,
a veces,
suenan.

Soy un monstruo.

Exageradamente grande.
Abrazos de oso.
Tan alto, que me pierdo en las nubes.
Llegando al corazón de la Tierra.
Pocas veces me veréis mirar hacia arriba.
Es mentira.

Soy un monstruo.

lunes, 3 de abril de 2017

Carta a Antoine



Feliz año.
Espero que todo esté yendo bien.

¿Sabes? Lo hice.
Fui.
Y me acordé de ti, como en muchos otros lugares.

Pero, ¿sabes? esta vez fue distinto.
                                       Muy distinto.

Y lo reconocí.
Con su montaña, seco, solo, color miel. Y la estrella.

Dejé de andar. Como tú dices que hagamos.

Y ¿sabes?
Te leí.
Lento, paso a paso, como te recomendó que fueras, y tu hiciste con nosotros.

¿La verdad?
Me dormí.
Pero antes de dormirme, lo vi.

Por eso te escribo, ¿sabes?
Lo dijiste: "Et, s’il vous arrive de passer par là, je vous en supplie,
ne vous pressez pas, attendez un peu juste sous l’étoile !
Si alors un enfant vient à vous, s’il rit, s’il a des cheveux d’or,
s’il ne répond pas quand on l’interroge, vous devinerez bien qui il est.
Alors soyez gentils ! Ne me laissez pas tellement triste :
écrivez-moi vite qu’il est revenu…"

Lo vi.


No estés triste.
O solo a veces.

Gracias.

martes, 7 de febrero de 2017

17:71


No es frío.

Soledad.
Humedad.
Escalofrío.
Algo bueno.
Algo terrorífico.
Una reacción.
Emoción.
Instinto.
Paz.

Pero no es frío.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

28.9.16

Una vez hubo un gusano. Bueno, varias veces, pero nos centraremos en este.
Una vez hubo un gusano. Bueno, varias veces, pero nos centraremos en este.

Este gusano no era gran cosa, pues si lo fuera sería inesperado.
Este gusano no era gran cosa, pues si lo fuera sería inesperado.

Comía y comía, pasando el día lentamente encima de palabras que no sabía pronunciar.
Comía y comía, pasando el día lentamente encima de palabras que no sabía pronunciar.

Como a todo gusano, le llegó su hora.
Como a todo gusano, le llegó su hora.

Buscó un lugar alto y escondido, y empezó a trabajar.
Buscó un lugar alto y escondido, y empezó a trabajar.

Parar ahora sería un problema.
Parar ahora sería un problema.

Terminó su capullo. Marrón, como muchos, pero era el suyo.
Terminó su capullo. Marrón, como muchos, pero era el suyo.

Y se puso a dormir. A cambiar inconscientemente.
Y se puso a dormir. A cambiar inconscientemente.

Y no podía salir.
Y no podía salir.


Y paró.
Y paró.


Y no quiso esforzarse más.
Y quiso esforzarse un poco más.
Pues necesitaba cambiar para sobrevivir,
        necesitaba salir, volar, experimentar, vivir.

Para poder ser.

Y salió.

Y  así fue.